Cómo descubrí la Ferrata Alquimia – 1ª Parte

In .General, Escaladaby Jotaland

Reconozco que no fue nada fácil.

Después de tanto tiempo alejado de mi arnés tocaba chutarme una dosis de adrenalina. Lo justo para devolverme la confianza, lo mínimo para acariciar el vértigo y re-disfrutar de la roca.

La Nueva Ferrata Alquimia se presenta como solución a mis males. Nunca fui un gran escalador pero sin duda disfrutaba como el que más colgado de una pared. La vía Alquima parece la ferrata perfecta donde testear mis delgados brazos pero sobre todo mi cabeza.

La vía ferrata es la alternativa fácil. Una ascensión asistida por escalones y cables anclados a la pared, un paseo por las alturas para disfrutar de las vistas, o así debería ser.

Hora y media en la furgo hasta Ayacata. Escucho algo de nirvana, offspring y red hot. Lo bueno de conducir solo es que eliges el volumen 😀 Los frenos se portan bien, llego en hora. Carlos Arocha, el guía y creador de la vía, ya espera junto al bar de Melo. Me presenta a Miguel, mi compañero de ruta. Un tío simpático de brazos fuertes, todo lo contrario a los míos ;P Esperamos al resto del gran grupo (unos 20), que probarán la nueva Alquimia.

El grupo es diverso: chicas y chicos, jóvenes y no tan jóvenes ;P Parece que todos tienen experiencia, reina el buen rollo y eso mola. Mola compartir la aventura con gente así, aunque el único que tiene algo en la garganta sea yo. Quizás por eso mi compañero y yo somos los únicos que escogimos hacer la vía con un guía profesional. Tanto Miguel como yo solo hemos subido otra vía ferrata, La Guagua. En aquel tiempo (2009) yo escalaba bastante y me pareció una vía muy espectacular, sencilla, fácil de disfrutar, un poco larga pero lo justo para acabar contento. Tanto que la repetí en varias ocasiones.

tuve que tirar de la cuerda de seguridad para subir por esa pared vertical

Toca equiparse y ya me siento raro. Tengo la sensación que no hago nada bien. Pido a Carlos que me revise. Algún ajuste y todo listo. Me encuentro con David del equipo Rocking Rope. Otro pilar de confianza que junto a Carlos garantizan un gran día en la roca. “Detallado briefing” ? y comienza el ascenso.

Los primeros pasos hasta el pié de la vía son rápidos y ágiles. Subimos impacientes por el pequeño sendero que lleva a la primera sección Pasaje de Josué. Es hora de apretar el culo e intentar hacer un ascenso puro, limpio, utilizando solamente los escalones y estribos de la vía. Qué iluso… La Alquimia te pone rápido en tu sitio. El tal Josué debió subir con pies de gato :). ¡Madre mía! Adiós al estilo puro, tuve que tirar de la cuerda de seguridad para subir por esa pared vertical, corta pero intensa que me lleva con la garganta seca al inicio del tramo divertido, la Tirolina Agarfa.

Veo subir al resto del grupo y me doy cuenta que no soy el único sorprendido tras conocer al señor Josué 🙂 “No está mal el calentamiento” comentan algunos con ironía y gran sonrisa. Espero paciente mi turno mientras veo como disfrutan lanzándose al vacío colgados de un cable. Los hay que se deslizan por sus 35 m. como si lo hiciesen cada día y otros tardan en decidirse a dar el paso hacia el abismo. Pero todos al final quieren repetir.

Mi turno es después de Miguel que se lanza sin dudarlo como si montase en bicicleta. Me anclo al cable de la tirolina y espero unos segundos mientras charlo con David, eso siempre tranquiliza. No dejo de mirar abajo, ni a los mosquetones, las citas y las poleas. Carlos desde el otro extremos da vía libre ¡vamos!. Aprieto el culo y ya estoy en el aire, sonrío a la cámara y me deslizo suavemente con los pies en alto ¡qué felicidad!. Quiero hacerlo mil veces, pero… ¿y ahora? ¿cómo salgo de aquí?. Estoy en medio de una pared vertical y el suelo parece estar bastante lejos.

El Intercambiador es el tramo de enlace al final de la tirolina y la siguiente sección de la vía. La maniobra para dejar la tirolina y continuar con la ascensión requiere de cierta técnica. Suerte que Carlos siempre está atento a todo y me indica la forma más segura de continuar. Subo por El Intercambiador tirando de brazos. Esta sección es bastante exigente. Aunque hay una vía de escape no quiero pensar en ella antes de intentarlo. Innatamente recurro a ciertos pasos de escalada y me apoyo en diedro. Parece que no olvidé lo aprendido hace tiempo :). El último agarre está a cierta distancia y no quiero volver a tirar de cuerda así que… coge aire aprieta los dientes y tira de brazos. Un esfuerzo más y…

Continuará.

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Texto: Jon CA

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